

La decisión de ir a la universidad es una de las elecciones más importantes que puede tomar una persona joven. ¿Vale la pena estudiar? ¿En qué consiste realmente la universidad? Estas preguntas inquietan a muchas personas que se enfrentan a la elección de un camino educativo y profesional. En este artículo hablaremos de las ventajas, los retos y la esencia de estudiar, ayudando a los futuros estudiantes a tomar una decisión informada.
Co tu znajdziesz?
- 1 Las ventajas de estudiar
- 2 ¿En qué consiste la universidad?
- 3 Estudiar paso a paso
- 4 Estudia mucho, entra en una buena universidad y el trabajo te estará esperando
- 5 ¿Cómo conseguir experiencia en la universidad?
- 6 ¿Qué carreras dan trabajo?
- 7 Estudiar merece la pena por la red de contactos
- 8 ¿Qué le debo a la universidad?
- 9 ¿Vale la pena estudiar?
- 10 Resumen
Las ventajas de estudiar
Puedo decir sin la menor duda que estoy satisfecho con mis estudios. Elegí una buena carrera, aprendí cosas interesantes (entre ellas los fundamentos de las finanzas personales) y encontré mis pasiones. Sin embargo, conozco a bastantes personas que no lo están. Algunos creen que eligieron la carrera equivocada, la universidad equivocada, la ciudad equivocada. Y algunos dicen que la universidad es una pérdida de tiempo.
Si vale la pena estudiar depende de las experiencias y expectativas de cada uno. En mi opinión, vale totalmente la pena, pero la clave para estar satisfecho con los estudios es la actitud adecuada.
¿En qué consiste la universidad?
Para empezar, y para no pegártela en la universidad, tienes que entender que la universidad y el colegio son dos cosas distintas. En el colegio nos enseñaban. Bastaba con prestar atención en clase y luego hacer los deberes, y ya sabías lo suficiente para una nota bastante buena. En los exámenes, además, había exactamente lo mismo que en las clases. Y en las clases había lo que ponía en el libro. ¡Un solo libro! La universidad es otra cosa.
Aquí no hay clases en las que puedas aprender algo. En una clase magistral, el profesor te transmite los conocimientos básicos, que apuntas o no. Luego tienes que trabajar esos temas por tu cuenta, usando apuntes, libros o internet. Eso es precisamente estudiar.
Tienes un tema que trabajar, buscas libros, lees y comparas lo que han escrito sobre él distintos autores. Luego vas a las clases prácticas, donde el profesor exigirá que ya entiendas el tema de la sesión. Las clases prácticas sirven para practicar lo que has estudiado por tu cuenta. Así que se podría decir que si vale la pena estudiar depende de si eres capaz de trabajar de forma autónoma.
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Estudiar paso a paso
- Durante la clase magistral, el profesor transmite los conocimientos básicos sobre un tema concreto.
- A partir de los apuntes de la clase, los libros e internet, trabajas el tema por tu cuenta.
- En las clases prácticas, practicas la aplicación de lo que has aprendido.
Eso en la teoría. En la práctica, la mayoría de los estudiantes se saltan la segunda etapa. Van a la clase magistral y luego esperan aprenderlo en las clases prácticas. Ese es un enfoque de colegio, no de universidad. Una clase práctica no es una clase de colegio.
Estudia mucho, entra en una buena universidad y el trabajo te estará esperando
La segunda cosa que tienes que entender, para no llevarte una decepción, es que en la universidad aprendes teoría. La práctica tienes que dominarla por ti mismo. No esperes que tras una carrera de „Finanzas y Contabilidad” seas contable, analista financiero o inversor bursátil. Simplemente serás graduado o máster en finanzas. Por eso, muchas personas que fueron a la universidad convencidas por el eslogan „estudia mucho para entrar en una buena universidad tras la cual hay trabajo” afirman que no vale la pena estudiar, que es una pérdida de tiempo.
Esas personas, sin embargo, se guiaban por reglas anticuadas que hace mucho que no funcionan. Funcionaban cuando la matura (el examen final de secundaria en Polonia) era un reto, cuando la aprobaba el 20% de la gente. Entonces había tan pocos estudiantes que el trabajo los esperaba. Ahora la matura es lo normal, y más de la mitad de la gente termina una carrera. Es lógico que, si la mitad de la población tiene estudios superiores, el mero hecho de terminar una carrera no garantice ningún trabajo.
Pero volvamos al hecho de que en la universidad aprendes teoría. ¿Cómo? ¡Si para terminar la carrera hay que hacer prácticas! Pues sí, es verdad; para aprobar la carrera tienes que hacer unas prácticas de medio año. Pero eso es claramente demasiado poco para conseguir experiencia real. Así que tienes dos soluciones: o te apuntas a una organización estudiantil o a un club académico, o dedicas más tiempo a las prácticas.
¿Cómo conseguir experiencia en la universidad?
Yo elegí una organización estudiantil, el Studenckie Forum Business Centre Club. Su objetivo es promover el espíritu emprendedor en la comunidad local. La organización tiene proyectos dirigidos a distintos grupos: ante todo a los estudiantes, pero también a niños, jóvenes y adultos interesados en los negocios o las inversiones. La actividad principal de la organización es llevar a cabo estos proyectos.

Para que esto sea posible, hace falta la implicación de personas que se ocupen de distintas áreas del negocio. Se necesita un departamento de marketing que dé visibilidad a la organización. Para gestionar a las personas, hace falta un departamento de RR. HH. También se necesita un departamento de informática, para crear y mantener la infraestructura informática. Y, por supuesto, hacen falta los miembros de cada proyecto. Son ellos quienes hacen el trabajo de base: buscan ponentes, alquilan salas, organizan el catering, consiguen obsequios y premios.
Pero los trabajadores no lo son todo. Cada departamento tiene, al fin y al cabo, su propio jefe, y toda la organización, un presidente. Y de todo esto se encargan los estudiantes, adquiriendo una valiosa experiencia profesional.
Muchos estudiantes adquieren experiencia participando en organizaciones estudiantiles, clubes académicos o el gobierno estudiantil. Para otros, las prácticas profesionales son una opción excelente, ya que permiten conseguir experiencia real en el sector. Ambas formas de actividad son enormemente valiosas y ayudan a construir competencias profesionales.
¿Qué carreras dan trabajo?
Mucha gente se pregunta qué carreras vale la pena estudiar para que los empleadores hagan cola por ti. No esperes que un título de máster (y mucho menos de grado) haga que de repente los empleadores se peleen por ti. Ya he explicado que esa es una forma de pensar anticuada. De cada cien estudiantes que terminan una carrera, puede haber una „joya” a la que los profesores recomienden a los cazatalentos. Conozco casos así, pero son excepciones absolutas. Para la inmensa mayoría, los empleadores no harán cola.
Hoy un título cumple un papel parecido al de la matura: es un requisito habitual en las ofertas de empleo. Pero no hará que automáticamente resultes atractivo para un empleador. Un título te da la posibilidad de postularte a un puesto, pero son tu experiencia y tus habilidades las que deciden la contratación.
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Estudiar merece la pena por la red de contactos
Una de las principales razones por las que vale la pena estudiar es la facilidad para hacer nuevas amistades. Sobre todo si vienes de otra ciudad, vives en una residencia y te unes a una organización estudiantil. Esa combinación ofrece enormes posibilidades de construir nuevos contactos. Quién sabe, ¿quizá montes un negocio con alguien de la universidad? ¿Quizá el amigo con el que ahora mismo te tomas algo, o la amiga con la que bailas en una fiesta, sean en el futuro tus valiosos contactos profesionales? Al fin y al cabo, si conoces a alguien, puedes acercarte a esa persona de otra manera: el contacto es más cercano, más natural, y es más fácil hablar con sinceridad.
¿Qué le debo a la universidad?
Lo que le debo a mis estudios es que conocí el mundo desde su lado económico. Un humanista y artista conoció los fundamentos de la economía, aprendió los fundamentos de la inversión y se contagió del espíritu emprendedor. „Padre rico, padre pobre” me lo recomendó el profesor de las clases prácticas de Fundamentos de Finanzas, y fue con los libros de Kiyosaki como empezó mi camino hacia el descubrimiento de mí mismo. Esa es la cosa más importante que le debo a mis estudios: descubrirme, entender qué me apasiona y despertar mis pasiones.
La segunda cosa es que aprendí a aprender: a buscar fuentes, extraer los contenidos más importantes y entenderlos. Aprobé muchas asignaturas, pero no recuerdo más de la mitad de lo que estudié. Sin embargo, en cuanto necesito recordar algo, me resulta más fácil.
La estadística puede servir de ejemplo. Fue una de las asignaturas más difíciles para mí; aprobé por los pelos. No entendía qué era la desviación estándar, la mediana o el primer cuartil, o al menos no sabía calcularlos. Pero cuando decidí hacerme emprendedor, ese conocimiento me resultó muy necesario. Tuve que llevar a cabo yo mismo una investigación de mercado: diseñar cuestionarios, recopilar datos, analizarlos y sacar conclusiones.
Volver a aprender estadística resultó trivial. En un periquete aprendí a calcular y entender las medidas estadísticas que necesitaba.

¿Vale la pena estudiar?
La decisión de ir a la universidad es muy personal y depende de muchos factores, como los objetivos profesionales, los intereses y las posibilidades económicas. Para muchas personas, la universidad es un paso importante en el desarrollo profesional y personal, que abre la puerta a nuevas oportunidades. Pero no para todos es el único camino hacia el éxito. Vale la pena reflexionar bien sobre tus objetivos vitales y plantearte si la universidad es la mejor forma de alcanzarlos.
Resumen
Decidir estudiar es un paso importante en la vida de toda persona joven. La universidad ofrece muchas ventajas, como el desarrollo profesional y personal y la creación de una red de contactos. Pero también conlleva ciertos retos, como los costes o el tiempo que requiere. Vale la pena sopesar con cuidado todos los pros y los contras para tomar una decisión informada que sea la mejor para tu futuro.



